viernes, 7 de mayo de 2010

Celos

Ella es mi princesa,
delicada dama de cuento de hadas.
La que no siente deseo hacia otros caballeros.
La que no besa,
ni toca, 
ni hace marranadas.


No chupa, 
ni moja, 
ni folla, 
ni nada.


Está en este mundo para ser contemplada.


Yo soy su afortunado guardián.
Tan sólo yo la cambio, 
la toco, 
la beso
y tengo el poder de calentarla.


Envidiosos cortesanos, harpías lagartas...
Todos quieren corromperla y levantarle la falda.
Pero ella no se deja, 
ni flaquea,
ni se espanta.


Sólo piensa en su guardián
y en la próxima vez que vuelva a visitarla.




                                                                                                                
Las mujeres también son infieles, sienten atracción por otros hombres (sí, varios a la vez incluso...), disfrutan del sexo como algo físico sin necesidad de ligarlo al afecto, les gusta provocar y ser deseadas, a veces ser un poco zorras...
Exactamente como tú, querido hombre celoso.
Cuanto antes lo aceptes, antes podrás lidiar con la fina línea que separa fidelidad y libertad.
Y basta de hipocresía


Y basta de maltrato.

Sergi

8 comentarios:

  1. Muy buena. Y basta de hipocresía...

    Cris at
    numen-atit.blogspot.com

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  2. ya se extrañabaa una poesia de las tuyas ;)

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  3. A mi también me ha gustado. Invita a ser leído y me ha resultado ligero :-)

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  4. Anónimo19/5/10 1:47

    killo cada vez te vas superando q weno eres oye haber sale el segundo capitulo del piso

    fdo el sevillano un beso wapo

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  5. :) las cosas claras!
    mua!

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  6. "las cosas claras y el chocolate espeso".

    et seguisc.

    M

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  7. Gracias a todos! De verdad! Me encanta recibir mails que digan "PepitoDeLosPalotes" ha dejado un nuevo comentario en tu blog. Lo más

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